Blogger news

gadgets para blogger

La frase...

"Te lamentas continuamente de cosas que dejaste de hacer o que hiciste mal en el pasado, como si eso sirviera ahora de algo. ¿Por qué no te perdonas y aceptas que hiciste lo mejor que sabías en cada momento y lugar?, tienes derecho a evolucionar."

sábado, 3 de enero de 2015

No es meramente instinto.

El sexo sin amor es meramente instinto, como dos perritos manteniendo relaciones coitales a orilla de la carretera, así nos vemos dejándonos llevar por el mero deseo,un deseo instintivo que después nos deja un enorme vacío.
Ése glorioso momento que que de forma literal dos seres parecen convertirse en uno sólo, y es que ya no se sabe dónde termina uno y comienza el otro, se han unido, un solo cuerpo, una sola carne, un solo ser. El sexo desde siempre ha sido una de las grandes fascinaciones del ser humano, más allá del placer está ése significado divino que la biblia misma narra.

Si bien es cierto uno de los principales objetivos del sexo es la reproducción y preservación de la raza humana, no podemos negar que las infinitas sensaciones que mantener relaciones sexuales provocan es lo que verdaderamente nos enloquece.

No, el sexo no tiene por qué ser malo o pecaminoso, es una cuestión natural e instintiva, de cierta manera hemos sido creados para tener sexo, nuestro cuerpo se desarrolla con ése objetivo: reproducirse. Tristemente en el mundano entorno  en el que vivimos hoy en día se ha perdido por mucho lo que realmente debería de ser el sexo.

Mantener relaciones sexuales con otra persona se podría traducir como la máxima entrega e intimidad, un acto que debería de ser reservado para una sola persona, la persona con la que por convicción y amor decidamos pasar el resto de nuestras vidas, es ahí en ése momento en el que el sexo evoluciona, sufre la más perfecta de las metamorfosis, el sexo deja de ser sexo, no se tiene más sexo sino que "se hace el amor."

Si el sexo era instinto, supervivencia y placer, hacer el amor nos acerca mucho más a nuestro verdadero origen como humanos: la divinidad del ser que nos creó. 

Curiosamente se nos ha vendido la idea de la sexualidad como algo muy pecaminoso, algo incorrecto o inmoral, los más fanáticos buscan hacernos sentir "sucios" con el simple hecho de pensar en sexo, no digamos con llevarle a cabo, pero es realmente la biblia la que más realce e importancia le da, la misma palabra de Dios define al sexo como un DEBER, eso sí: un deber conyugal, es decir un acto que debe ser guardado para el matrimonio. Sin embargo (para bien o para mal) hoy en día son muy pocos los que esperan al matrimonio para darle vuelo a su vida sexual, en lo personal no me parece correcto el hecho de tener que esperar hasta después del matrimonio para descubrir la vida sexual en pareja, no se trata de egoísmo sino de salud emocional y sobre todo salud en la pareja. 

He conocido casos de personas que "se han guardado" hasta el matrimonio y llegado el momento se dan cuenta que no se sienten conformes con su vida sexual,  la vida sexual no es lo que esperaban, probablemente en gran parte porque el esposo o la esposa no es compatible sexualmente hablando. El sexo es parte de la química, si en una pareja no se ése tipo de química  las cosas no van a funcionar.

No se trata de ser precoz o puritano, simplemente (como lo he mencionado anteriormente) debemos procurar no abrir las piernas a quien no nos ha abierto primero su corazón, o bien: no abrir las piernas de una chica a quien no valga la pena abrirle nuestro corazón.

Si bien el sexo no deja de ser placentero, nada tiene comparación con hacer el amor. Quien descubre el significado de hacer el amor jamás en su vida deseará volver a tener sexo. Si popularmente dicen que tener sexo te hace volar y te eleva hasta el cielo, hacer el amor te eleva hasta el séptimo cielo y no te obliga a regresar: puedes vivir eternamente en ése estado mientras te encuentres al lado de la persona que tanto despierta en ti, la persona que te hace el amor, y cabe aclarar que hacer el amor va mucho más allá de lo coital, quien te ama será capaz de hacerte el amor con palabras, miradas, caricias o aún en total quietud y silencio, con el simple hecho de su compañía.

El sexo sin amor es meramente instinto, como dos perritos manteniendo relaciones coitales a orilla de la carretera, así nos vemos dejándonos llevar por el mero deseo,un deseo instintivo que después nos deja un enorme vacío, nos hace sentir vacíos. Los seres humanos no somos perros, dar rienda suelta a nuestros instintos a la larga nos deja peor, por naturaleza buscamos amor, afecto, compañía; El ser humano al mantener relaciones coitales busca sentirse acompañado y complementado, muy en sus adentros busca y necesita sentirse amado, y no, el sexo jamás nos dará eso.

La intimidad y divinidad de hacer el amor no se consigue en una noche, es un proceso, un arte que se enriquece y mejora según el tiempo que se invierta en la relación, según la manera en la que se nutra el amor. Después de todo el esfuerzo vale la pena, quizás hacer el amor sea la experiencia más cercana a lo divino que seamos capaces de presenciar en esta vida.

Que no te bajen el sol, la luna y las estrellas, ¿por qué conformarse con eso cuando hay una persona capaz de llevarte al mismo espacio y hacerte conocer galaxias enteras? piénsalo.

-AdriannaRossi.-

No hay comentarios :

Publicar un comentario