"El ser humano en su ignorancia llega a creerse inmortal, o bien, suele ver el momento de su muerte como algo sumamente lejano."
Pocas veces nos detenemos a pensar o profundizar en las cosas que a diario vemos, experimentamos y vivimos... y sí, la principal de todas estas "cosas" probablemente resulte ser el mismísmo hecho de vivir. Vemos cada día que nos regala la vida como un corriente día más, otro de tantos, pocas o nulas veces se cruza por nuestra mente la idea de que probablemente ese día que vivimos momentaneamente sea el último, que probablemente no haya mañana, que no tengamos la oportunidad de disfrutar otro día más.
Tenemos control sobre las acciones que tomemos en nuestra vida, podemos decidir qué hacer, cómo hacerlo y cuando hacerlo, pero si hay algo que no podemos controlar (por mucho que quisieramos) es la durabilidad de nuestra existencia en este mundo, la longevidad de nuestra vida... esto es algo totalmente fuera de nuestro alcance. Todos estamos conscientes de que tarde o temprano seremos protagonistas de la muerte, víctimas de ella, es una condena con la que nacemos, pero nunca vivimos con la idea de que probablemente no exista un mañana para nosotros, nunca disfrutamos el día de hoy como si fuese el último.
El propósito de esta entrada no es hacerlos vivir con el constante pensamiento de que morirán mañana, ¡para nada!, es sólo que escuchamos tanto la frasesita de "vivir cada día como si fuera el último", que ya no nos parece que esta pueda ser real... el ser humano en su ignorancia llega a creerse inmortal, o bien, suele ver el momento de su muerte como algo sumamente lejano, creemos que todos tendremos la fortuna de llegar a lucir canas en nuestros cabellos y arrugas en nuestro rostro, y que la muerte no nos puede llevar antes de haber disfrutado dignamente de la vejez, ¡vaya que solemos ser crédulos!
La muerte día con día toca la puerta de las vidas de miles, sin tener consideración en cuanto a razas, sexos, años o estilos de vida, y en un capricho del destino puede que la muerte nos llegue mañana mismo, nunca se sabe... de ser así ¿estariamos listos para irnos? ¡esa es una pregunta digna de considerar!
Creo que la respuesta al anterior cuestionamiento radicará en la manera en la que hemos vivido hasta ahora, las decisiones que hemos tomado, lo que dejaríamos atrás al irnos de este mundo... probablemente algunos se irían con nostalgia por dejar a sus seres queridos, pero muchos otros dirán que ya no tenían nada por qué vivir, pero aunque muchos digan que la muerte no es enemiga, sino amiga, me atrevería a asegurar de que todos y cada uno de nosotros, ya sea de una u otra manera, muy en nuestros adentros le tememos a la muerte. Yo en lo personal no le temo al hecho concreto de morir, sino al punto de no poder realizarme en la vida. Si muriera mañana, probablemente me iría con una tremenda frustración, porque como toda jóven tengo aspiraciones y sueños en la vida, me la he pasado estudiando desde que tengo conciencia, preparandome para un buen futuro, para ser profesional, sería injusto haber desperdiciado todo ese tiempo y dinero para que al fin de cuentas la vida decida quitarme el derecho a ser profesional, pero probablemente esta sea la menor de las frustraciones, creo que la principal y la más importante de todas sería que me arrebataran la oportunidad de formar una familia al lado de la persona a la que amo, porque sí, toda chica al encontrar a la persona indicada comienza a soñar con el futuro, con su boda, con sus hijos, con su hogar... pero pese a estos puntos, creo que si muriera mañana, tampoco podría quejarme y reprochar mucho a la vida, porque al fin y al cabo, durante el tiempo que habité en esta tierra nunca me faltó nada, tuve un techo, comida en mi mesa siempre, abrigo, salud, oportunidades, educación, y sobre todo mucho amor por parte de mi familia y de mis amigos, a mis 18 años conocí lo que era el amor de pareja, el amor verdadero, y en fin, he sido sumamente bendecida, no me puedo quejar.
Más allá de mi experiencia y pensamientos personales, creo que cada uno de ustedes tienen sus razones para vivir, y para anhelar seguir viviendo, cada uno de ustedes tiene sus sueños e intereses personales, sus metas a corto, mediano y largo plazo... pero tenemos que estar conocedores de esto: la vida da giros inesperados, y nunca sabemos cuanto es nuestro tiempo restante en esta tierra, probablemente sea mucho (eso esperamos todos), pero también existe la posibilidad de que de la nada la vida se nos corte, y teniendo en cuenta esa posibilidad creo que la mejor decisión que podemos tomar es hacer que cada día de nuestra vida valga la pena, actuar de manera que el día en que nos toque irnos de la tierra, no tengamos nada de que avergonzarnos, dejar nuestro granito de arena en el mundo, marcar de manera positiva la vida de las personas que nos rodean, amar de la buena manera, y permitirnos ser amados, recordar a las personas a las que queremos cada día lo mucho que les queremos, pedir perdón a quien sea necesario, hacer lo posible por no dar cabida a malos sentimientos en nuestro corazón, trabajar día con día para ser cada vez una mejor persona.
Nunca olvidemos la tremenda fragilidad de la vida, aprendamos a valorarle, a cuidarle, y sobre todo a aprovecharle, porque la vida es una sola, una sola oportunidad para dejar una huella en el mundo.
-AdriannaRossi.-














