Blogger news

gadgets para blogger
LaIslaDeLosBlogs

La frase...

"Te lamentas continuamente de cosas que dejaste de hacer o que hiciste mal en el pasado, como si eso sirviera ahora de algo. ¿Por qué no te perdonas y aceptas que hiciste lo mejor que sabías en cada momento y lugar?, tienes derecho a evolucionar."

lunes, 13 de julio de 2015

Aún no.

Traer al mundo nuevas vidas y guiarlas, perpetuar nuestro linaje, dejar una semillita en el mundo, ser capaz de vernos cara a cara con los niños que fuimos un día, vernos reflejados en nuestros hijos, lo imagino y no puedo evitar comprender que se trata de un verdadero milagro...

El día de ayer subí una ultrasonografía de mi vejiga a Facebook dando gracias a Dios de que todo había salido bien ya que esta era para descartar que yo tuviera cálculos o quistes, sin embargo los comentarios de curiosos preguntando sobre algún posible embarazo no se hicieron esperar, mis amigos y familia me escribían al whatsapp o vía inbox en el propio Facebook emocionados, diciéndome que "ya era hora" y que nos felicitaban a mi y a mi esposo, les aclaré a todos que no estaba esperando un bebé y la mayoría mostró cierto grado de decepción, mientras que otros me animaron a quedar embarazada pronto.

El fin de semana mi esposo y yo acompañamos a mi mamá a uno de esos pequeños kioscos de joyería dentro de un centro comercial, ahí reparaban pulseras, relojes, vendían toda clase de joyería de acero inoxidable y también realizaban perforaciones, mi mamá sólo quería que le repararan el broche de una pulsera, en lo que esperábamos a que le colocaran el broche mi esposo y yo vimos llegar a un par de muchachas de no más de 17 años, ambas lucían orgullosas infinidad de tatuajes a lo largo de sus brazos y en su pecho, también tenían expansiones en sus orejas y piercings por todas partes, sin embargo a mi no fue eso lo que me llamó la atención de ellas, sino el hecho de que ambas llevaban en brazos a un par de niños de uno o dos años de edad, una de las chicas se acercó al estante y le explicó a la encargada del kiosko que deseaba hacerse una nueva perforación, la encargada le dijo que pasara y se sentara, el espacio era muy reducido así que la chica no dudó en soltar al pequeño que llevaba en brazos, lo dejó tirado en el suelo sucio del centro comercial por donde centenares de personas caminaban, como si el bebé fuera cualquier paquete "se lo encargó" a su amiga, la cual ya estaba bastante cargada con su propio bebé, el niño comenzó a llorar, intentaba ponerse de pie e ir tras su madre, pero después de unos pocos segundos tambaleándose terminaba cayendo al suelo, la amiga de la primera chica lo jaloneaba para hacerlo callar, pero después de un rato prefirió darse la vuelta y dejar ignorada a la criatura.

Mi esposo y yo mirábamos la escena impotentes, con el corazón partido, era una mezcla de pena, tristeza pero sobre todo rabia hacia la irresponsable madre, la cual parecía inmune ante el llanto de su hijo, no pude evitar pensar que muy probablemente el dinero que la chica gastaba en perforaciones y tatuajes después le haría falta al niño para su leche y sus pañales, no quería imaginar la calidad de vida que a esa indefensa criatura le podría esperar, y tampoco pude evitar jurarme en mis adentros que cuando llegara el momento en que yo me convirtiera en madre me esforzaría al máximo por hacerlo de la mejor manera posible...

Muchos nos dicen que ya podemos tener hijos, somos un matrimonio por "todas las de la ley", mi esposo tiene un buen trabajo y para nuestra corta edad estamos muy bien establecidos, y es cierto, probablemente ya "podamos" traer hijos al mundo y mantenerlos, podemos darles una calidad de vida buena, pero aún no somos capaces de brindarles la mejor, y es que la paternidad no sólo se trata de "poder" hacer las cosas, aunque ya se pueda probablemente aún no se deba; Aunque desde nuestro noviazgo deseamos y soñamos con el momento de convertirnos en padres, no tenemos prisas, estamos conscientes de que el momento llegará cuando tenga que llegar, y aunque muchos no nos crean jamás hemos "evitado" tener hijos, pero tampoco nos lo hemos propuesto. Muchos se auxilian de fármacos y químicos para "planificar", cuando a veces lo único que se necesita es un poco de información, aprender a conocer sus cuerpos, ser responsables no es caro como tantos creen. 

El momento llegará, pero mientras llega nos dedicaremos a disfrutar al máximo nuestro matrimonio y a prepararnos psicológica y económicamente para ser los mejores padres que nuestros hijos puedan tener; La paternidad jamás se tiene que imponer ni apresurar, tampoco se le debe ver como una tragedia, es uno de los privilegios más grandes que nos da la vida: traer al mundo nuevas vidas y guiarlas, perpetuar nuestro linaje, dejar una semillita en el mundo, ser capaz de vernos cara a cara con los niños que fuimos un día, vernos reflejados en nuestros hijos, lo imagino y no puedo evitar comprender que se trata de un verdadero milagro, un milagro que requiere mucha madurez, responsabilidad y sabiduría, tristemente son pocas las personas que comprenden eso, claro ejemplo de ello son las chicas que mencionaba...

Un hijo siempre será una bendición, llegue cuando llegue, quizá lo hayamos esperado por mucho tiempo o quizá nos tome por sorpresa, sea como sea recordemos que ellos están ahí para convertirse en los amores de nuestra vida, ¡merezcámoslos! hagamos que la paternidad valga la pena.

-AdriannaRossi.-

martes, 24 de marzo de 2015

Tú seductor, yo masoquista.

¿Será a mi tumba que lleves rosas la próxima vez? 

Con un roce de tus manos sabes hacer que me entregue a ti, con un susurro de tus labios alejas los temores que comienzan a surgir, conoces muy bien el arte de la seducción, y yo aquí por mi parte soy presa fácil del ágil cazador.

Sí, es cierto, te perdoné, otra vez lo hice, lo sabías, me fallé.

Te perdoné tus mentiras, tus faltas, tus golpes... volví a caer, no pude conmigo misma, en tus ramas de nuevo me enredé. Estoy mal, eso lo sé, pero no entienden que te amo, que sin ti no sé qué hacer.

Trajiste rosas a mi cama y en tu cara de ángel vi la culpa reflejada... quizá esta vez sea cierto, quizá no finjas tu lamento, quizá esta vez ya todo cambie; Me pides que no se entere nadie, me dices que será la última vez, me juras que me amas, que te desconoces, que no eras tú, que sin mi mueres... Y YO TE CREO.

Te perdoné, pero no te equivoques, no significa que el dolor simplemente se haya ido, esas cosas no funcionan así, no tengo una papelera de reciclaje que simplemente se vacía y se puede borrar todo aquello que ya no se quiere recordar, demasiado utópico.

Aún con mi cuerpo flagelado y mi rostro ensangrentado, con mi alma remendada y mi corazón apuñalado, aún así busqué fuerzas para amarte...

Te besé, te abracé y te dije que te amaba, volvieron las niñerías y la complicidad, pero dentro de mi aún recordaba el dolor, aún quemaba el recuerdo.  No me culpes, soy humana y peor aún: soy mujer, las mujeres no olvidamos fácilmente, somos seres masoquistas y nos gusta recordar, martirizarnos y llorar una y otra vez por el mismo dolor, suena feo pero por mi propia experiencia y mera observación he llegado a esa conclusión.

Me he vuelto tan frágil a tu tacto, tan moldeable entre tus manos... has profanado mi coraza, mi temple se derrumba cuando estás tú. ¡Date cuenta del poder que ahora tienes sobre mi! Yo lo noté demasiado tarde, ya no podía hacer nada, cuando le vi ya había calado demasiado dentro de mi...

No me quejo, quizá siendo masoquista me gusta esto que siento, hasta cierto punto me hace sentir viva descubrir que pude amar, que este amor es ya tan fuerte que ha sabido hacerme llorar, temblar, temer... incluso odiar.

Te veo y no lo puedo evitar, me vuelvo a enamorar, loca y perdidamente me vuelves a hechizar, no sé qué es lo que tienes pero sí: te veo y en ti encuentro al más bello de mis sueños, se derrumba de repente, se convierte en pesadilla, pero mi corazón aún le ama, mi mente aún le aclama.

Quizá esta sea la última vez, quizá no... quizá la próxima no resista, quizá mi cuerpo desista, quizá los golpes ya no sanen y mi corazón simplemente falle, no lo sé... ¿será a mi tumba que lleves rosas la próxima vez? 

Con un roce de tus manos sabes hacer que me entregue a ti, con un susurro de tus labios alejas los temores que comienzan a surgir, conoces muy bien el arte de la seducción, y yo aquí por mi parte soy presa fácil del ágil cazador.

-AdriannaRossi.-

jueves, 5 de febrero de 2015

Carta a mi esposo.

Ya no eres el chiquillo que conocí años atrás, temeroso de si mismo, creyéndose incapaz de superar un simple laboratorio  o prueba universitaria, ahora reconoces que el límite de tus capacidades está hasta donde sea capaz de apuntar tu ambición...

No sé cómo comenzar esto... si bien me jacto de ser buena escribiendo (y aunque muchos no lo crean) escribir una carta se me dificulta muchísimo más que escribir las reflexiones y poemas a las que los tengo acostumbrados.

Anoche mientras te veía trabajar, programando esos códigos confusos de los que yo entiendo muy poco o nada no pude evitar sentir una gran admiración por ti... eran pasadas las doce y aún con los ojos colorados y una notable expresión de cansancio en tu rostro, se te veía feliz, orgulloso y decidido a dar lo mejor de ti, a terminar bien tu trabajo, a dar todavía más de lo que se te pedía ¿cómo no admirarte? si eres capaz de entregarte por completo a cada cosa que haces, a cada proyecto que emprendes ¿cómo lo haces? dar el 200% de ti en todo, en cada ámbito, sea profesional, académico o personal siempre logras cumplir todo extraodinariamente, a veces pienso que no eres humano, o por lo menos una gran parte de ti no parece serlo, eras tan ideal que es difícil de comprender y creer, pero yo que te conozco mejor que nadie sé que no hay nada en ti que no sea real y sincero, eres como eres, simple y a la vez extraodinario, humilde pero a la vez confiado, aún ignorante de tu gran capacidad, te sabes capaz de lograrlo todo si te lo propones.

Día con día desde el comienzo de nuestra relación te he visto crecer y he estado ahí para apoyarte, muchas veces ha sido necesario que te empuje, no ha sido fácil pero siempre lo supe: lo único que necesitabas era un pequeño empujón, lo demás sería pan comido para ti.

Desde nuestros comienzos vi en tus ojos lo que pocas veces se puede descubrir en una persona: inocencia; Ha sido precisamente tu inocencia la que te ha llevado paso por paso a seguir avanzando, porque siempre has soñado en grande, ignorabas que era más difícil de lo que pensabas y en tu misma ignorancia has ido avanzando en grande, y es que de paso en paso si hoy miramos atrás ya ha sido bastante el camino recorrido, probablemente parezca que avanzamos a paso lento, pero de algo estoy segura: jamás darás un paso hacia atrás, eso no va contigo, eres de esos que va lento, pero siempre seguro y decidido, conocedor de la meta a la que quiere llegar. Estás decidido a llegar lejos, y yo estoy decidida a acompañarte y apoyarte incondicionalmente mientras tu me lo permitas.

Muchos dicen que has cambiado demasiado desde que estás conmigo, quizás sea cierto, quizá te empujé demasiado, quizá eras muy joven para casarte y adquirir los compromisos y las responsabilidades con las que hoy cargas, quizá tu vida pudo haber sido más fácil, quizá yo te robé parte de "tu juventud", no niego que he llegado a pensarlo, sin embargo te veo y me doy cuenta que habría sido un desperdicio permitir que te estancaras en esa vida que la mayoría de jóvenes de nuestra edad llevan, eres muchísimo más capaz que el promedio, tus dones y talentos necesitaban ése empujón para salir a la luz, ni tu mismo sabías de lo que eras capaz ¡y mírate ahora! convertido en un hombre de familia, un trabajador excepcional que en menos de un año ha logrado conquistar jefaturas dentro de su empresa, que ha ganado el respeto y la admiración de sus superiores e iguales dentro de una empresa, tus mismos clientes reconocen la calidad de tu trabajo y más de alguno ya busca aliarse contigo para soñar en grande y conquistar esos sueños.

No me siento culpable, porque te veo feliz y orgulloso de ti mismo... Ya no eres el chiquillo que conocí años atrás, temeroso de si mismo, creyéndose incapaz de superar un simple laboratorio  o prueba universitaria, ahora reconoces que el límite de tus capacidades está hasta donde sea capaz de apuntar tu ambición, ahora buscas día con día retarte a ti mismo, cada vez deseas proyectos más ambiciosos con mayores dificultades, eres como una esponja que no deja de aprender y crecer, eres un joven convertido en hombre que no deja de soñar como niño.

De niño aún sigues teniendo mucho, tu delirio por los chocolates, los postres y los mimos te delatan, puedo ver al chiquillo que llevas por dentro cada domingo por la mañana cuando te sirvo el desayuno, se te dibuja una sonrisa de orea a oreja en el rostro cuando te preparo tus pancakes favoritos o te sirvo un buen tazón de cereal con leche.  Estoy consciente, en el fondo sigues siendo un niño vulnerable que necesita que le hagan saber que todo estará bien, que necesita sentirse amado, cuidado y respaldado, tus temores e inseguridades siguen saliendo a flote de vez en cuando, pero tranquilo mi amor, siempre estaré ahí para espantarles, siempre estaré ahí para hacerte saber que todo estará bien porque pase lo que pase ahí estaré, si estamos juntos todo lo podemos.

Conocerte en definitiva ha sido lo mejor que me ha pasado, eres la mayor bendición que pudo haber llegado a mi vida... Aún me cuesta creer que en el pasado haya podido haber alguien que te tuvo y te dejó ir, sin embargo lo agradezco, agradezco la ignorancia de aquellas que estuvieron antes de mi, agradezco también haber sido la primera para ti, agradezco que hayas sido tu el primero en mi vida, el primero en todo. Al ver la suerte que tengo al tenerte podría asegurar que soy la mujer más bendecida del mundo, así me lo haces sentir sin buscarlo, eres un ser maravilloso y te conoces mío, me reconoces como tu dueña, te sabes mi único dueño, somos marido y mujer y no podría existir realidad más perfecta y soñada para mi.

Puede sonar chocante, pero de vez en cuando no puedo evitar sentir por ti una especie de amor maternal por la manera en la que me enorgulleces, me inspiras ternura y pese a eso eres capaz de despertar en mi la más infrenable y desmedida de las pasiones, una pasión que se desborda con el simple roce de tus labios con los míos, sólo tu y yo sabemos cómo es eso, y es una bendición el poder compartir esos momentos tan íntimos, mágicos e importantes contigo... contigo siempre, sólo contigo.

Quizás muchos (incluso tu mismo) pensarán que te repito mucho esto, sin embargo para mi jamás es suficiente: ¡TE AMO!... de verdad te amo mi amor, y cuando lo digo, escribo o pienso es real, no lo hago por rutina, costumbre o simple incercia, DE VERDAD LO SIENTO, mi corazón lo grita, es un sentimiento constante que me acompaña desde que despierto hasta que me acuesto, un sentimiento que está presente aquí desde los primeros momentos junto a ti, despertaste en mi el amor y mi corazón tiene la certeza de que este será un estado permanente que me acompañará hasta que llegue el momento de partir, hasta que Dios decida llevarme voy a cumplir la promesa que hice mirándote a los ojos, ante la presencia de las personas más importantes en nuestra vida, parada en el altar con Dios como principal testigo, voy a  cumplir mi promesa: yo te amaré, cuidaré y respetaré durante TODOS los días de mi vida, aunque el tiempo pase, a pesar de las peleas, aunque envejezcamos y aparezcan esas libritas de más, aunque existan días en los que el estrés te invada y probablemente me lastimes sin querer, aún después de que los años pasen factura y no podamos seguir "dando rienda suelta a la pasión", todo eso no importa, siempre te amaré, mis sentimientos por ti no van a cambiar.

Te prometo esforzarme por ser la mejor de las esposas, aún soy bastante torpe en muchas cosas: me suele ganar la pereza, tiendo a ser un tanto desordenada, olvido meter la ropa cuando llueve, el arroz nunca me queda en su punto y no sé cómo hacer un simple ruedo a tu pantalón]; A menudo suelo deprimirme, en especial cuando ando "en esos días," lo sé, me torno insoportable, muchas veces me cuesta comprender que no estás enojado ni es que me ames menos, simple y sencillamente no quieres hablar, también necesito comprender que tu idea de fin de semana perfecto puede tratarse de quedarnos en casa en pijama todo el día, y yo pretendo "salir" cada vez que hay oportunidad... estoy consciente de lo imperfecta que soy ahora, y también reconozco que soy capaz de convertirme en la mejor mujer para ti. Aunque me gritas entre besos que soy la mejor de las esposas ambos sabemos que no es cierto, pero prometo que un día haré honor al título que me has dado.

¿Recuerdas cuando se acercaba la fecha de nuestro matrimonio civil? mi prima que sería la encargada de casarnos preguntó en qué manera cambiaría mi nombre o si mi decisión era conservarlo... hoy en día está muy de moda adoptar el apellido del marido como el propio, suprimiendo la preposición "de" que antes era la más común, muchas otras simplemente optan por conservar su nombre tal cual, yo desde un principio supe lo que quería, anhelaba cambiar mi nombre y ser oficialmente Adriana Rossi de Vigil, no por costumbre  sino porque en efecto: YO SOY TUYA y estoy orgullosa de serlo...

Sí, aunque lo repita siempre que tengo la oportunidad te lo volveré a decir en esta carta: eres mi mayor orgullo, la razón de mi felicidad, mi motivo y motor para querer ser mejor,día con día trabajo en pro de ello: convertirme en una mejor versión de mi misma.

Prometo acompañarte en cada noche de desvelo frente al computador, besarte y acariciarte apasionadamente para despertarte cuando comiences a quedarte dormido. Prometo estar ahí echándote porras y dándote ánimos cada vez que sientas que tus fuerzas no dan para más. Prometo estar ahí pare recordarte lo grandioso, talentoso y capaz que eres cuando comiences a dudar de ti mismo. Prometo mantenerme firme y tener un brazo fuerte para levantarte si llegases a caer. Prometo abrazarte cada noche y mimarte hasta que duermas, y levantarme temprano al día siguiente para prepararte un café bien cargado siempre que lo necesites. Prometo cocinarte rico siempre, aunque haya mucho o poco, la comida rica preparada con amor jamás te faltará. Prometo abrazarte fuerte y plantarte un buen beso cada vez que regreses a casa, no me quejaré si tiras tu ropa al suelo al desvestirte o si dejas la tapa del baño arriba, aunque en el fondo me disguste no tendré problema en recoger la ropa, bajar la tapa y corregirte cariñosamente siempre que sea necesario.

Prometo presionarte siempre para que alcances los sueños que ha forjado tu corazón, para que conquistes los anhelos que crecieron en tu alma, aún cuando creas que espero demasiado de ti, aún cuando creas que terminaré matándote, no me importará tener que jugar de vez en cuando el papel antagónico en tu vida, haré lo que sea necesario para que conquistes tu destino: llegar mucho más lejos de lo que ambos imaginamos en éste preciso momento. Me dolerá tu dolor, se me deshilará el alma al ver tus ojos enrojecidos por el cansancio, será un camino muy difícil, pero me mantendré firme y  me encargaré de que te mantengas firme sabiendo plenamente que un día en el futuro agradecerás todo el martirio, habrá valido la pena y nos regocijaremos juntos.

Hoy emprendemos este camino, grandes cosas nos esperan, será mucho más difícil de lo que ahora pensamos y necesito que estemos conscientes de eso mi amor, habrán situaciones que pondrán a prueba el amor que nos profesamos, el tiempo que pasamos en compañía del otro se reducirá, las cuentas por pagar aumentarán al igual que las responsabilidades, pero tengamos presente que mientras nos amemos y sigamos juntos todo estará bien. Mientras nuestro matrimonio sea la prioridad y nos mantengamos fieles a las promesas que nos hicimos en el altar, al final saldremos triunfantes de todo. Jamás olvidemos poner a Dios como el centro de todo, jamás olvidemos el significado que tienen los anillos que llevamos en los dedos, un ciclo infinito de amor, una unión que no se rompe. 

Te amo mi amor... ¡allá vamos! a comernos al mundo decididos, estaremos bien. Dios nos respalda, siempre lo ha hecho, no tenemos nada que temer.

Con amor: tu incondicional y enamoradísima esposa.

-AdriannaRossi.-

jueves, 15 de enero de 2015

¿Cuánto te costó enamorarme?

No ha existido un sólo día en el que no despierte con la convicción de amarle más que el día anterior, no ha existido un sólo día en que no agradezca a la vida y a Dios por el maravilloso hombre que tengo a mi lado.
El otro día mientras chateaba con un amigo y le contaba lo feliz que era al lado de mi esposo, él me hizo una pregunta que me dejó mucho en qué pensar; él pregunto: ¿cuánto le costó a tu esposo enamorarte?-  No supe con exactitud que responderle. 

Seguí pensando en esa pregunta por el resto de la tarde, a decir verdad ni siquiera me di cuenta en qué momento comencé a enamorarme, nuestro noviazgo comenzó de la nada, después de un corto tiempo de coqueteos e indirectas comenzamos a ser novios, nos tomamos de la mano y ya nunca nos soltamos.

En la noche cuando finalmente mi esposo llegó a casa no dude en preguntarle ¿cuánto le había costado enamorarme? porque realmente yo no sabía cómo ni en qué momento lo había hecho, de lo que si estaba plenamente segura era de que me encontraba total, perdida e irremediablemente enamorada de él, así era, sigue siendo mi realidad: amanezco cada día más enamorada del hombre que tengo a mi lado, despertar y que sea su rostro lo primero que vea cada mañana llena de alegría mis días, sentir su calor y dormir arrullada por el leve y apacible sonido de su respiración, pasear de su mano, tener la oportunidad de llenarlo de abrazos y besos siempre que puedo, todos esos son detalles que me han hecho sentir privilegiada, mi vida está llena de esos pequeños privilegios que muchos no se detienen a apreciar, privilegios de una vida colmada de amor pero ¿cómo llegué a este estado? ¿cómo llegamos a esto?

Ante mi pregunta mi esposo solo sonrío, se sentó a mi lado y abrazándome por la cintura me susurró al oído: yo sólo te amé y me entregué a ti. Y así, me plató un buen beso y siguió como si nada, sabiendo a la perfección que me había dejado totalmente embobada y aún más enamorada y loca por él.

Podría haber parecido una respuesta simple, pero en definitiva tenía el secreto, la clave de todo. Yo soy el espejo de mi esposo: el me amó con locura, se entregó sin medida, confió en mi, me fue incondicionalmente fiel ¿qué obtuvo? ¡eso mismo! reflejé lo que él me hacía sentir, y de igual manera le amé con locura, me entregué sin medida y le fuí incondicionalmente fiel.

Sí: sembramos lo que cosechamos, recibimos lo que damos.

Ya son casi cuatro años juntos y orgullosamente puedo decir que no ha existido un sólo día en el que no nos repitamos que nos amamos al menos una docena de veces, no ha existido un sólo día en el que no despierte con la convicción de amarle más que el día anterior, no ha existido un sólo día en que no agradezca a la vida y a Dios por el maravilloso hombre que tengo a mi lado.

Han habido también incontables peleas, pero nuestras peleas han sido como castillos de arena: pueden llegar a parecer inmensas fortalezas, pero sólo es cuestión de esperar un momento para que la marea suba y el mar se los lleve sin dejar evidencia de su existencia. La marea que sube es la de tus besos, capaces de borrar cualquier señal de enojo o tristeza en mi. Un abrazo y un te amo sinceros son capaces de botar todo el orgullo y dejar en el olvido cualquier enojo.

No sé con exactitud cómo comenzó a escribirse nuestra historia, pero sé que ésta historia no tendrá fin. Sólo me queda decirte: gracias por existir, gracias por decidir quedarte conmigo.

-AdriannaRossi.-

Al hombre que amo.

Lo sé, jamás encontraré a nadie igual que tu, caprichoso pero precioso, tan hombre y tan niño a la vez, de manos grandes y fuertes que aprendieron a acariciar con ternura mi desnudez...
¿Cómo es tu corazón? porque sé que lo tengo en mi mano, lo siento pero soy incapaz de verlo. Sé que te has entregado a mi, que lo que dices sentir es cierto, tu amor es sincero, no dudo...

Pero dime amor mío ¿cómo es tu corazón? ¿existen en el cicatrices? ¿remiendos de amores pasados? porque sí, lo sé: tú como humano tenías pasado, hubieron "amores" que llegaron antes, amores que probablemente te marcaron, que imprudente y ciegamente no te valoraron.

¿Cómo es tu corazón mi vida? ¿tiene algún color? ¿será rojo como la pureza de tu sangre? o ¿alguna vez se oscureció? 

Amor mío, desconozco tu pasado, pero hoy te veo y te veo feliz, te veo sonreír, disfrutas de la vida y lo haces a mi lado. Lo sé, no soy perfecta, también sé reconocer tu imperfección, pero ése instante en que sonríes, cuando el brillo de tus ojos ilumina entera la habitación, ése divino momento me hace pensar que no hay ser más perfecto en esta tierra que tú, eres mi definición viva de belleza, un ser divino, un ser mío.

Lo sé, jamás encontraré a nadie igual que tu, caprichoso pero precioso, tan hombre y tan niño a la vez, de manos grandes y fuertes que aprendieron a acariciar con ternura mi desnudez, un travieso incorregible, curioso como el niño que descubre el mundo por primera vez, pero sabio como el anciano que recorrió todos los mares  que han habido, ganando el título de gran pez. Sabes lo que sabes y lo que no lo aprendes, amas enseñar, siempre me sorprendes. Más que gran amante tu mi gran amigo, más que gran amigo te conviertes en un padre que siempre carga conmigo. Me cuidas, me proteges, me enseñas y corriges, pones fin a mi imprudencia, alejas todos mis miedos, me haces crecer, aprendo de tu mano a volar.

Te admiro, admiro tu coraje, tu destreza en el amar y esa inmensa e infinita capacidad de perdonar. Amo que me mires, miradas de amor, deseo y corrección. Amo el hoyuelo que dibuja tu barbilla, amo esa sonrisa que seduce cada tarde, amo lo que amo, amo amarte a ti.

Verte cada día acariciando mis mejillas, verte cada noche poseerme sin permisos ni reproches. Verte en las mañanas preparándome el café, despertar en esta cama, compartir mi desnudez.

Eres ése hombre con el que sueñan las mujeres, ése príncipe que todas las niñas quieren, amas a los niños y eres gran trabajador, hombre de promesas, de palabra, hijo de Dios. Sueñas con tus hijos, amas serme fiel, sigues mis consejos, cuidas de mi ser. Vives de proyectos, no dejas de crecer, sigues avanzando, no dejas de sorprender. Eres tú mi orgullo y gran bendición, eres mi regalo, mi amor por convicción, eres tú mi credo, quien me impulsa a seguir, eres tu mi vicio, no me puedo resistir. 

Juro que te amo, eso tu lo sabes, mi amor se desborda, capaz de llenar mares. Amo los suspiros que en mi sabes despertar, ése palpitar  que me arrulla en las noches cuando sobre tu pecho duermo para  soñar.

Amor mío heme aquí, dispuesta para amarte, respetarte y sobre todas las cosas cuidarte. Hemos elegido compartir éste camino, déjame enseñarte que sí existe un para siempre, déjame mostrarte que éste amor cada día puede ser más fuerte.

Eres lo que amo, promesa de Dios, tú mi inspiración, tú mi gran motor.
Eres tu mi sueño y mi gran bendición, color de mis días, verdadero amor.

-AdriannaRossi.-